jueves, 26 de junio de 2008

Hiato - Sergio Gaut vel Hartman



Pablo y Silas viajan a Filipos, pero los magistrados temen que prediquen ritos prohibidos, los mandan azotar y los envían a la cárcel. A medianoche, mientras los prisioneros cantan himnos, se produce un terremoto, todas las puertas de la cárcel se abren y Silas se fuga. Corre por las calles empedradas, entra a la casa de Langdon y hiere al profesor antes de ser reducido por Teabing y Sophie, quienes lo llevan a Londres, donde el albino es liberado por Remy. Pero Silas se siente incómodo, presintiendo un desenlace nefasto. Mira por la ventana y cree ver a Pablo. Pletórico de júbilo sale corriendo del edificio, pero un policía israelí lo reconoce y lo mata.

No hay comentarios: